EPICUREISMO FILOSOFICO
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FILOSOFÍA EPICURISTA
EPICUREISMO

El epicureísmo es un sistema filosófico que defiende la búsqueda de una vida buena y feliz mediante la administración inteligente de placeres y dolores, la ataraxia (ausencia de turbación) y los vínculos de amistad entre sus correligionarios. Fue enseñada por Epicuro de Samos, filósofo ateniense del siglo IV a. C. (341 AC) que fundó una academia llamada el Jardín y cuyo pensamiento fue seguido después por otros filósofos, llamados epicúreos.
El Epicureísmo es una doctrina filosófica cuyo fundamento principal es el pensamiento del filósofo griego Epicuro.
La afirmación más relevante de esta doctrina y también la más polémica es que el mayor bien y el propósito de la vida es el placer.

DOCTRINA

El placer para el epicureísmo no debía limitarse sólo al cuerpo, como preconizaba el hedonismo cirenaico, sino que debía ser también intelectual, ya que el hombre es un todo. Además, para Epicuro la presencia del placer o felicidad era un sinónimo de la ausencia de dolor, o de cualquier tipo de aflicción: el hambre, la tensión sexual, el aburrimiento, etc. Era un equilibrio perfecto entre la mente y el cuerpo que proporcionaba la serenidad o ataraxia.
Según Adolfo Sánchez V. "El epicúreo alcanza el bien, retirado de la vida social, sin caer en el temor a lo sobrenatural, encontrando en sí mismo, o rodeado de un pequeño círculo de amigos, la tranquilidad de ánimo y la autosuficiencia".2
El bien supremo y el mal supremo
Para Epicuro, los placeres y sufrimientos son consecuencia de la realización o impedimento de los apetitos. Epicuro distingue entre tres clases de apetitos, por tanto placeres:
• Los naturales y necesarios, como alimentarse, abrigo, y el sentido de seguridad, que son fáciles de satisfacer;
• Los naturales pero no necesarios, conversación amena, gratificación sexual.
• Los no naturales ni necesarios, la búsqueda del poder, la fama, el prestigio
Los placeres del cuerpo y los del alma
Es importante aclarar que Epicuro no era dualista, es decir, no postulaba la oposición cuerpo-alma; el alma, igual que el cuerpo, es material y está compuesta de átomos. También distinguía entre dos tipos de placeres, basados en la división del hombre entre dos diferentes pero unidos, el cuerpo y el alma:
• Placeres del cuerpo: aunque se considera que son los más importantes, en el fondo su propuesta es el equilibrio voluntario y consciente de estos placeres, no su eliminación; no es posible conocer el placer si no se conoce el dolor, no se disfruta de un banquete si no se conoce el hambre.
• Placeres del alma: el placer del alma es superior al placer del cuerpo: el corporal tiene vigencia en el momento presente, pero es breve, mientras que los del alma son más duraderos y además pueden eliminar o atenuar los dolores del cuerpo.
La razón
Pese a que el placer es un bien y el dolor un mal, hay que administrar inteligentemente el placer y el dolor: en ocasiones debemos rechazar placeres a los que les siguen sufrimientos mayores y aceptar dolores cuando se siguen de placeres mayores. La razón representa un papel decisivo en lo que respecta a nuestra felicidad, nos permite alcanzar la total imperturbabilidad (ataraxia), la cual Epicuro compara con "un mar en calma" cuando ningún viento lo azota y nos da libertad ante las pasiones.
Finalidad
La finalidad de la filosofía de Epicuro no era teórica, sino más bien práctica que buscaba sobre todo procurar el sosiego necesario para una vida feliz y placentera en la que los temores al destino, los dioses o la muerte quedaran definitivamente eliminados.
Para ello se fundamentaba en una teoría empirista del conocimiento, en una física atomista inspirada en las doctrinas de Leucipo y Demócrito y en una ética hedonista.
No había motivo para temer a los dioses porque estos, si bien existen, no pueden relacionarse con nosotros ni para ayudar ni para castigar, y por tanto ni su temor ni su rezo o veneración posee utilidad práctica. La muerte tampoco puede temerse, porque siendo nada, no puede ser algo para nosotros: mientras vivimos no está presente y cuando está presente nosotros no estamos ya." cuando el hombre se libere de sus falsos temores y elija racionalmente sus placeres, llegara a ser un buen actor.
Difusión en el tiempo

El epicureísmo es una doctrina de un paganismo típicamente laico y mediterráneo y en este ámbito ganó gran número de seguidores que la consideraron una doctrina verdadera que solucionaba todos los problemas. Su escuela de pensamiento perduró largamente aun siete siglos tras la muerte de Epicuro; pero después fue casi relegada al olvido al advenir la Edad Media, periodo en el que se perdió o fue destruida la mayoría de los escritos de este filósofo griego a causa del rechazo que por sus ideas experimentó el Cristianismo, que no pudo adaptarlas a su sistema de creencias por la visión cristiana del dolor. Por otra parte lo intentaron el platonismo y el aristotelismo.
Fuentes
Lo que queda de la filosofía epicúrea está disponible a través de diversas fuentes:
• Tres cartas y varias máximas de Epicuro que Diógenes Laercio reproduce en el libro X de su obra.
• Un códice vaticano: el Gnomologium Vaticanum, descubierto en 1887 y que contiene 81 fragmentos breves.
• Una biblioteca de papiros carbonizados encontrados en una casa de Herculano que contiene algunos fragmentos del epicúreo Filodemo de Gadara y del propio Epicuro.
• Obras de sus discípulos Filodemo de Gadara y Diógenes de Oinoanda, y las alusiones de los escritos del escéptico Sexto Empírico a las ideas de Epicuro para rebatirlas o de Plutarco, Cicerón y Séneca para comentarlas.
• La exposición de la doctrina de Epicuro realizada en el largo poema didáctico De rerum natura del romano Lucrecio.


Tomado de :http://es.wikipedia.org/wiki/Epicure%C3%ADsmo



Ética,politica Y Dios


Epicuro pensaba que el universo era eterno y sin límites, constituido por cuerpos compuestos por átomos indivisibles y por espacio; y que el hombre puede percibir las formas y sus cualidades en función a la disposición que tienen estos átomos.
Epicuro se anticipó a Darwin con la idea de la selección natural, afirmando que la naturaleza origina distintos tipos de organismos y que solamente sobreviven aquellos que llegan a reproducirse y superarse.
La doctrina de Epicuro es esencialmente materialista desde el punto de vista psicológico ya que sostiene que las sensaciones son producidas por una sucesión de imágenes que dejan los cuerpos y que registran los sentidos.
Para Epicuro las sensaciones no engañan, es sólo la interpretación que hace el sujeto la que puede estar equivocada.
Con respecto al alma, ésta se encuentra en cada parte del cuerpo en forma de partículas de modo que cuando sobreviene la muerte tanto el cuerpo como el alma desaparecen por igual.
La ética de Epicuro prioriza la justicia, el equilibrio entre placer y sufrimiento y la honestidad; y la amistad para él es mejor que el amor, porque éste produce intranquilidad y desequilibrio.
La felicidad es lograr la tranquilidad mediante el control de si mismo, el desapego y la moderación.
Aunque Epicuro era materialista creía en que la voluntad era libre y que incluso hasta los mismos átomos eran libres y que podían actuar con absoluta espontaneidad.
Esta afirmación se asemeja notablemente a los conceptos de la mecánica cuántica sobre el principio de incertidumbre.
Epicuro aceptaba a los dioses como seres eternos pero no creía que pudieran influenciar en los humanos aunque gozaran contemplándonos.

La verdadera espiritualidad del hombre para Epicuro consiste a su vez, en contemplar a los dioses ideales.
El Epicureismo se desprestigió en virtud de la poca claridad que refieren sus conceptos sobre la oposición entre los principios morales y el hedonismo que aún hoy en día subsiste.
El gramático griego Apolodoro, los poetas romanos Horacio, y Lucrecio y el estadista Plinio fueron sus discípulos prominentes.
Sin embargo esta escuela quedó en el olvido por muchos siglos, siendo revivida recién en el siglo XVII en Francia por Pierre Gassendi.
Sigmund Freud también fundamenta su teoría en la doctrina de Epicuro con el concepto básico del principio de placer como motivación psicológica humana fundamental.
Otros seguidores aún hoy siguen siendo atraídos por el epicureísmo que consideran a esta doctrina como la ética más influyente de los últimos tiempos.

http://filosofia.laguia2000.com/grandes-filosofos/el-epicureismo#ixzz3BctxSaKg


Las partes de la filosofía según EPICURO:
Para Epicuro, la filosofía posee una función útil: liberarnos de las pasiones y de los dolores que turban nuestra alma para conseguir la felicidad. En este sentido, la Ética intenta decirnos en qué consiste nuestro bien, qué camino es conveniente seguir, qué comportamientos debemos evitar y, al mismo tiempo, establecer las adecuadas normas de conducta.
Para ello, es necesario el cultivo de la ciencia de la Física, con el fin de adquirir un conocimiento adecuado del mundo y de la naturaleza humana, y de la ciencia Lógica, Epistemología o Canónica que nos muestra el valor de nuestras capacidades cognoscitivas y de la metodología adecuada que permite distinguir lo cierto de lo erróneo. En consecuencia, en el pensamiento de Epicuro encontramos tres partes, a saber: la Canónica (o Epistemología), la Física y la Ética.

La teoría epicúrea del conocimiento: LA LÓGICA

“Los criterios de verdad son los sentidos, las anticipaciones y los afectos. Todo sentido es irracional y se da directamente y la duración de los efectos de la sensación testimonia la veracidad de las sensaciones, ni hay nada que pueda refutarlas; pues ni la sensación homogénea refuta a la homogénea, siendo de igual valor ni la heterogénea a la heterogénea porque, en este caso, no se refieren a la misma cosa, ni tampoco un sentido a otro, pues los tenemos todos unidos. Ni aun la razón puede corregirlos, pues toda razón depende de los sentidos y la verdad de éstos se confirma por la certidumbre de las sensaciones.”

DIÓGENES LAERCIO: Vidas de los más ilustres filósofos griegos, 23.
Según Epicuro disponemos de tres modos (o tres criterios) de conocimiento: las sensaciones, las anticipaciones (o prolepsis) y las afecciones (o pasiones). Las sensaciones son el fundamento de todos los demás conocimientos; pues constituyen el principal medio para captar la realidad y la única garantía que nos asegura la certeza de los contenidos cognoscitivos: la sensación nunca se equivoca, mientras que la memoria y el razonamiento conducen frecuentemente al error.

Así pues, tanto las anticipaciones como las afecciones y, en último término, todos nuestros estados y conocimientos dependen de la sensación; ésta constituye la única garantía de nuestro conocimiento: sólo aquello que haya sido registrado bien por una sensación pasada, bien por una sensación actual puede ser admitido como real.
La física de los epicúreos:
La física, como proceso de explicación del Universo posee una finalidad fundamentalmente desmitificadora; a saber: poner de relieve la auténtica realidad de los fenómenos y de los seres naturales con el fin de eliminar los infundados temores cósmicos y teológicos, y permitir a los seres humanos vivir en paz consigos mismos.

El Universo:
“ Ante todo, nada proviene de la nada o de lo que no existe, pues en este caso todo nacería de cualquier cosa sin necesidad de semillas. Y si lo que desaparece no pasase a ser otra cosa y se disolviese en la nada, ya todo se hubiera acabado. Pero el Universo fue siempre tal y como es hoy y siempre será así, pues no existe nada en que pueda convertirse: pues fuera del propio Universo nada hay en lo que pueda cambiarse”.

DIÓGENES LAERCIO: Carta a Herodoto, 29.
La concepción física de Epicuro se fundamenta en los tres principios siguientes: a) nada puede nacer de la nada; b) nada puede reducirse a la nada; c) el Todo (el Universo) siempre ha sido tal y como ahora es y siempre será de la misma manera.
Estos tres principios le parecen evidentes al filósofo, pues, en primer lugar, si algo pudiera venir de la nada, los seres podrían nacer de cualquier cosa; pero nuestros sentidos nos muestran que las cosas surgen a partir de una materia anterior (de unos gérmenes anteriores) dotada de ciertas virtudes; en segundo, también es evidente que nada puede reducirse a la nada, pues si fuera posible tal reducción (es decir, la desaparición integral de algo), el conjunto de los seres iría disminuyendo, ya que, según la ley anterior, nada proviene de la nada. Pero, dado que el tiempo es infinito, todos habrían desaparecido ya; por tanto, en tercer lugar, el Todo (el Universo) es inmutable: todo cambio se da en el Universo, pero el Universo no cambia, siempre es el mismo.
Átomos y vacío:
“El Universo es cuerpo y espacio; en efecto, la sensación atestigua que los cuerpos existen y de acuerdo con ella es necesario concluir racionalmente sobre aquello que no es evidente a los sentidos. Pero si no existiera el espacio, que es llamado vacío, lugar y naturaleza impalpable, los cuerpos no tendrían lugar donde estar ni donde moverse; y fuera de esto no puede entenderse ni siquiera imaginarse nada.”
DIÓGENES LAERCIO: Carta a Herodoto, 29.
Epicuro, siguiendo a Demócrito, mantuvo que el Universo se encuentra constituido por dos realidades: los átomos y el vacío; los primeros son infinitos en número, el segundo en extensión. Los átomos poseen una amplia variedad de formas y tamaños y, moviéndose en el vacío y combinándose entre sí de diversos modos, dan lugar a las diferentes clases de seres, por supuesto, todos ellos corporales o materiales.

El movimiento es explicado de manera mecánica: los átomos son pesados y en virtud de esta propiedad, tienden a caer “de lo alto hacia abajo”. Ahora bien, con frecuencia en esta caída unos chocan con otros variando de dirección y velocidad, originando, de este modo, combinaciones nuevas que dan lugar a la diversificación de los seres; así pues, en el Universo todo es variación y cambio.
Los dioses y los seres humanos:
Los epicúreos aceptaron la existencia de los dioses, que son incorruptibles, bienaventurados y plenamente felices: pero mantuvieron que permanecían ajenos e indiferentes a la marcha del mundo y a la suerte de los seres humanos: no intervienen en las tormentas, ni en los terremotos, ni en las desgracias de las personas. En cuanto a éstas, no poseen nada inmortal, el alma misma se encuentra formada por átomos y, en consecuencia, es material y no puede sobrevivir a la muerte del cuerpo:

“El alma es corpórea, compuesta de partículas sutiles, difundida por toda la estructura corporal, muy semejante a un espectro que contiene una mezcla de calor; un poco semejante a éste y otro poco a aquél y también muy diferente a ambos por la sutileza de las partículas. En particular, recibe muchas mutaciones por la tenuidad de sus partes; pero ellas se encuentran concreta en sí misma más que con el resto de las partes. Todo esto manifiesta las facultades del alma, los afectos, los movimientos ligeros y los pensamientos mentales, si nos faltan los cuales, morimos.”

DIÓGENES LAERCIO: Carta a Herodoto, 43.
La ética epicúrea:
La teoría del conocimiento (o Canónica) nos ha indicado el modo de acceder al conocimiento de la realidad; la Física ha puesto de relieve la auténtica esencia del mundo y de los seres humanos, haciéndonos comprender que es absurdo temer los fenómenos naturales, la muerte y los dioses; la ética, según los epicúreos, nos muestra el auténtico camino que conduce a la felicidad. Esta vía consiste, justamente, en procurar librar al alma de todos los temores y de todas las preocupaciones para que pueda arribar a una situación de tranquila indiferencia.
La ética socrática, platónica y aristotélica era activa y social y se desenvolvió en estrecha relación con la política: Sócrates, por ejemplo, salía a la plaza pública, a las termas, etc., a dialogar con sus convecinos sobre la virtud, la justicia, los deberes, etc., en Platón, el sabio aparecía comprometido en el gobierno de la sociedad y según Aristóteles el ser humano, por naturaleza, es “animal político”. La moral epicúrea, por el contrario, intentó refugiarse en un individualismo alejado de todas aquellas preocupaciones. Epicuro predicaba la renuncia a toda actividad pública, la huida de la turba social y la retirada al jardín de los sabios. Según él, la verdadera moral debe conducir a la inactividad, a la imperturbabilidad, a la soledad, o, si acaso, a la tranquila charla amistosa entre “los pocos sabios que son capaces de retirarse del mundanal ruido”.

El placer:

La doctrina ética de Epicuro se fundamenta en las afecciones del placer y dolor que las sensaciones producen en los seres humanos: el placer es bueno y el dolor es malo. En este sentido, todos los seres humanos buscan el placer y huyen del dolor; este autor entendió por placer un estado negativo en el que no se experimente absolutamente dolor en el cuerpo ni perturbación en el alma, el primer modo de placer consistirá en la satisfacción de las primeras necesidades (alimentos, agua, vestidos...) o lo que es lo mismo, en lograr el equilibrio fisiológico.

Placeres del cuerpo y placeres del alma:
Epicuro distinguió entre los placeres y dolores del cuerpo y los del alma; los primeros guardan relación directa con las afecciones que produce la sensación y permanece localizado en los órganos adecuados. Los placeres y los dolores del alma, en cambio, se refieren a la parte intelectiva y poseen un carácter duradero, flexible e independiente. El cuerpo no puede sufrir ni gozar otros dolores ni placeres que los presentes. El alma, en cambio, puede sufrir y gozar con placeres pasados, pues gracias a su capacidad de memoria y de previsión puede ignorar la situación actual del cuerpo, recordando situaciones pasadas.
Deseos naturales y deseos no naturales:
No todos los placeres son iguales, sino que existen placeres superiores y placeres inferiores. En este sentido, Epicuro estableció una triple distinción entre los deseos humanos: deseos naturales y necesarios (beber cuando se tiene sed); deseos naturales no necesarios (surgen de las preocupaciones por la vanidad y el lujo).
Epicuro proscribía los deseos no necesarios y minimizaba los necesarios, porque todos ellos son fuentes de dolores y turbaciones. Además señaló la conveniencia de tener satisfechos los deseos necesarios pues su carencia dificulta la vida placentera, sin embargo, recomendaba moderación.
La elección de los placeres:
“Cuando decimos que el placer es el fin, no queremos entender los placeres lujuriosos y libertinos, como dicen algunos ignorantes de nuestra doctrina o contrarios a ella; si no que unimos la ausencia del dolor del cuerpo con la tranquilidad del ánimo. No son los convites ni los banquetes, ni el disfrute de muchachos y mujeres, ni de pescados y otros manjares que pueden darse en una suntuosa mesa los que hacen dulce la vida, sino un sobrio raciocinio que investiga perfectamente los motivos de toda elección y de todo rechazo.”
DIÓGENES LAERCIO: Carta a Meneceo, 97.
Debemos saber calcular adecuadamente entre los placeres y los dolores que se nos ofrecen. Este cálculo es llevado a cabo por la prudencia racional.
En Epicuro, aparece un cierto intelectualismo moral, la elección la lleva a cabo la razón o el intelecto: la persona sabia y prudente, por una parte, sabe escoger y, por otra, siempre es dichoso, las desgracias de los seres humanos se deben a los deseos desordenados, es decir, no elegidos conforme a razón. La persona sabia, al contrario, de acuerdo con los dictados de la naturaleza se aleja de todas las preocupaciones y busca la autarquía, la autosuficiencia, pues sabe que no puede esperar nada de los dioses ni de los otros seres humanos, y la autarquía conduce a la ataraxia, a la imperturbabilidad: vivir indiferente a los avatares del mundo y de la sociedad; “ para ser feliz vivamos escondidos “ nos viene a decir Epicuro, ya que el sabio sólo aspira a vivir en la amistad de otros sabios; pues “ de todas las cosas que nos ofrece la sabiduría para la felicidad de la vida, la más grande es la adquisición de la amistad “, afirmaba en la sentencia 29.
El tetrafármacos:
El camino para arribar a la autarquía y a la ataraxia lo resumió Epicuro en los cuatro preceptos (el tetrafármacos) siguientes: a) no temer a los dioses: los dioses ni tienen molestias ni se las producen a nadie; b)No temer a la muerte; c) los males y los dolores son breves; d) el bien es fácil de lograr, consiste en no prestar atención al dolor y en alejarse de él mediante el recuerdo de los placeres pasados.

En conclusión, la ética de Epicuro era hedonista: ahora bien el hedonismo así entendido, contra lo que normalmente se afirma, resulta profundamente ascético y hasta heroico, sin duda alguna alejado de los ideales y de las capacidades de la inmensa mayoría de las personas. Se trata efectivamente, de buscar el placer, mas los epicúreos sabían que el placer sin norma ni medida es poco consistente y fácilmente nos convierte en esclavos; en consecuencia, se impone ser prudentes, conformarse con un mínimo de placer y procurar conseguir el dominio de nosotros mismos.

EPICUREISMO representantes


EPICUREISMO. Autor:Olivia Cabrera Aguilar Es cuela influenciadas por Sócrates indirectamente, fundada por Epicuro de Samos en sus jardines de Atenas (306 a.C.) De ahí que a los exponentes de esta corriente se les conocía también como los del jardín.

PRINCIPALES REPRESENTANTES DEL EPICUREISMO.

Metro doró de Lampsaco, Apodoro, Zenón de sido, Fredo y Lucrecio Caro. EN QUE BASABAN SU CONOCIMIENTO. Juagaban el conocimiento en función de una vida feliz. Para ellos la búsqueda de la verdad por la verdad misma (la pura contemplación) carecía de sentido, por otro lado los epicúreos creían que el conocer es percepción sensible, originada en el desprendimiento de los cuerpos de pequeñas imágenes o efluvios que ingresan a nosotros por los sentidos. Los conceptos no son más que el recuerdo del contenido común, de diversas representaciones una consecuencia de la asociación de las representaciones sensibles, una consecuencia de la asociación de las representaciones sensibles. El epicureísmo heredo el sensismo y el materialismo de Demócrito. Los epicúreos afirmaban. Que el universo se compone de infinitos elementos últimos indivisibles. (Átomos). Los átomos se diferencian entre sí por la forma y el peso y se encuentran en un espacio vacío infinito No hay nada fuera de esto (materialismo). Epicúreos creían que incluso el alma es una materia sutil que aparece con el cuerpo como todos sus órganos. Que el número de átomos que conforman el universo se mantienen siempre igual. Que los átomos existen para siempre y desde siempre. Que este devenir no es más que la eterna reagrupación de los átomos originada en una primera desviación repentina (declinatorio). De su trayectoria rectilínea por el espacio vacío infinito que los llevo a entrechocarse. Que esta desviación fue un hecho fortuito, ocurrido no se sabe dónde ni cuándo. Por lo que la desviación misma y el devenir posterior. Carecen propiamente de causa y se deben más bien al azar. No habiendo una causa, tampoco hay un destino. Por el contrario se abre un campo inmenso para la libertad, la cual puede introducir un nuevo orden en las cosas. Para defender la libertad y el placer del temor que genera la creencia en los dioses y en la vida de ultratumba, los epicúreos recurrían a la Teoría atómica tal como la entendía Demócrito. El mundo y lo que ocurre en el ocurre, se explica así por los átomos y las leyes que rigen su movimiento., sin necesidad de recurrir a los dioses. Los dioses habitan en su mundo y llevan en él una vida feliz, sin ni siquiera tener noticia de los hombres. EPICUREISMO CON BASE EN LA ETICA. Sostenían que lo moralmente bueno es el placer, concepción heredada de Aristipo. El sentido original de la palabra bueno es placentero. Nada tiene que ver con la inconformidad a un orden de ideas a un orden natural de las cosas. Del mismo modo se denomina malo a lo que nos acarrea dolor. El placer es el principio y el fin de la vida feliz. Los epicúreos entendían el placer de un modo sutil, alejado del sensualismo y desenfreno Y siendo el placer, la ausencia del dolor y la paz del espíritu, el mismo debe buscarse en el reposo. Para los epicúreos los placeres espirituales, están sobre los sensibles. El hombre no debe entregarse a los placeres que se le ofrecen, sino que debe utilizar la razón para evaluar si ese placer momentáneo no le acarrea luego un dolor mayor. Sin razón y prudencia no se puede tener una vida feliz. EPICUREISMO. Fundador de la escuela y autor de la doctrina epicúrea fue Epicuro de Samos (341-271 a.c.) que enseño primero a Mitilene y Lampsaco, y luego en Atenas, once habito desde 307 hasta s muerte. Fue autor de unos 300 escritos exigía de sus secuaces la más estricta observancia de sus enseñanzas y a esa observancia se mantuvo fiel la escuela por todo el tiempo que duro, que fue larguísimo (hasta el siglo IV d.c.) Los discípulos veneraban a Epicuro como una divinidad y se esforzaban por ajustar a su ejemplo la propia conducta). En roma, Tito Lucrecio Caro ( (96-55 a.c.) nos ha dado en su poema De rerum natura una exposición bastante fiel del Epicureísmo. LA FLOSOFIA PARA EPICURO. Es la senda que lleva a la felicidad, que consiste en liberarse de las pasiones. Se divide en tres partes: la canoníca o lógica, la física y la ética. Era denominada canoníca en cuanto tenía como función esencial proporcionar un criterio de verdad o canon, es decir, una regla o medida para orientar al hombre hacia la felicidad. LA LOGICA DE EPICURO.. El criterio o canon de verdad es la sensación, es siempre verdadera porque es producida directamente por el objeto. Es generada por el flujo de átomos ligerísimos que se desprenden de la superficie de as cosas y van herir el alma. Las sensaciones repetidas, al igual que los estoicos, las llamo anticipaciones. El error no está en las anticipaciones sino en las formulaciones que el hombre formula a propósito de ellas. Estudia las leyes del pensamiento correcto. UTILIDAD LOGICA FORMAL. Ayuda a adquirir y retener conocimientos. Facilita pensar con precisión, hablar y escribir correctamente Analiza y presenta LOGICA APLICADA O METODOLOGICA. Estudia los métodos que adoptan las diferentes ciencias para alcanzar la verdad científica. LA OPINION. La opinión solo es verdadera si la confianza, o por lo menos no la contradice el testimonio de los sentidos. La razón extiende el conocimiento incluso a las cosas que no se perciben con los sentidos; sin embargo debe proceder en la más estricta armonía con estos. La opinión solo es verdad o por lo menos no lo contradice el testimonio de los sentidos. LA FISICA DE EPICURO. Se pretende liberar al hombre del temor cuando se encuentra con fuerzas desconocidas, misteriosas y arcanas, y por tanto pretende dar una explicación puramente mecánica del mundo. Epicuro adopta con escasas e insignificantes modificaciones la física de Demócrito, a lo cual excluye del origen y marcha del mundo todo designio providencial. Epicuro sustituye la necesidad racional de los estoicos, por la necesidad mecánica debida al orden y movimiento de los átomos. Los mundos son infinitos y están sujetos a nacimiento y muerte. La desviación de los átomos es el único acontecimiento natural que no está sometido a necesidad. Es posible que existan los dioses puesto que poseemos sus imágenes pero viven en su beatitud y no se ocupan de nada tanto menos de los hombres, y están en los intermundos, es decir en los espacios que separan un mundo de otro. El alma humana como todas las cosas, compuesta de átomos, si bien más sutiles que los otros y semejantes a los de las sensaciones, se disuelve al sobrevenir la muerte más allá de la cual no existe, ni placer ni dolor. Según Epicuro elimina el temor a la muerte. LA ETICA DE EPICURO. (Inspirada en los cirenaicos). Hace del placer el principio y fin de la vida feliz. Alegría y jubilo, el máximo placer es la aponía, o total ausencia de dolor, y la ataraxia o ausencia de turbación. Un placer solo puede alcanzarse limitando las necesidades. EL PLACER DE EPICURO. Consiste en la simple privación del dolor, no en el placer en movimiento, alegría y el júbilo. EPICURO TIPOS DE NECESIDADES. NECESIDADES NATURALES. Las necesarias y las que no la son. Las necesidades naturales son imprescindibles cuando se requieren para alcanzar la felicidad o salud corporal o para la vida misma. Solo estas se deben satisfacer las otras se deben eliminar. Al saber elegir y limitar las necesidades se le llama sabiduría, que es necesaria para la vida y más preciosa para la misma filosofía. Epicuro solo reconoce los placeres sensibles. La actitud del hombre ante el placer debe de ser visto como limitativo y negativo. I N T R O D U C I O N. Epicureísmo. La filosofía de esta corriente es la senda que lleva a la felicidad que consiste en librarse de las pasiones desordenadas. Fundador de esta escuela filosófica Epicuro de Samos (341-271), enseño primero en Mitilene y Lampsaco, y luego n Atenas donde habito donde habito desde 307. Los discípulos veneraban a Epicuro como una divinidad. Para Epicuro su filosofía se divide en tres partes: la canónica o lógica, la física y la ética. La canónica o lógica tenía como criterio o función esencial proporcionar un criterio de verdad o cano n, es decir una regla o medida, para orientar al hombre hacia la felicidad. Como la estoica lógica Epicúrea. Es sensacioncita y se funda en la física atomista o a lo que es más, puede decirse que es parte de esta física. Criterio o canon de verdad. Son las sensaciones repetías y conservadas en la memoria forman las representaciones generales, que Epicuro al igual que los Estoicos llamo anticipaciones, estas sirven para prevenir las experiencias futuras. El error no está en las anticipaciones y sensaciones, sino en las opiniones que el hombre formula a propósito de ella. La opinión solo es verdad o por lo menos no lo contradice, el testimonio de los sentidos. La razón entiende extiende el conocimiento, incluso a las cosas que no se perciben con los sentidos, sin embargo debe proceder en la más estricta armonía con estos. Física Epicúreas, propone liberar al hombre del temor de hallarse a merced de fuerzas desconocidas y misteriosas y arcanas y pretende dar una explicación puramente mecánica del mundo. Debido al movimiento de los átomos. Ética de Epicúreo hace del pacer y el fin de la vida feliz. Pero el placer de Epicuro es el placer estable que consiste en la simple privación del dolor, no en el placer en movimiento que consiste en l alegría y el júbilo. El placer como ausencia del dolor, privación del dolor (aponía), ataraxia (ausencia de perturbación). Un placer solo puede alcanzarse limitando las necesidades. Epicuro distingue las necesidades naturales, cuando son para la salud corporal o la vida misma solo estas se deben satisfacer, las necesidades inútiles se deben eliminar. Sabiduría. Es saber elegir y limitar las necesidades que es por tanto la cosa más necesaria para la vida y más preciosa que la misma filosofía.


BIBILOGRAFIA. Historia de la pedagogía. N. Abbagnano y A. Visalberghi 8pag. 109 a-111). WWW. Luventicus.org7articulo guion7 03u014

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